Acerca de "Derrotas y victorias"

EL origen es la causa de todo. El origen es el amor. Amor, que eterno, lo tenía todo pensado. A ti, a mí, al ornitorrinco, al paramecio, a las habas, incluso a las lechugas, sí. (Sólo enumero, no equiparo). El amor... el amor es Dios.

Este espacio está dedicado a las derrotas y victorias del amor, en sus múltiples facetas: amor divino, amor afectivo, amor al conocimiento, a la razón, a la verdad, a los peces de colores.

De cuándo ha perdido el amor y de cuándo ha ganado.

viernes, 2 de marzo de 2012

Vísperas de algo.

CUANDO todo es como nada. Cuando vivir es morir. Aún cuando no hay esperanza, detente, espera, espera un poquito más.
¿Quién sabe?. Espera, espera un poquito más.

viernes, 17 de febrero de 2012

Entonces, ¿qué quiere decir "confía en Dios"?


¿CUÁNTAS veces me habrán dicho “confía en Dios”?. ¿Cuántas te la han dicho a ti? Pero, qué diantres querrá decir esta frase. Porque confías y confías y no ocurre lo que tú quieres que ocurra. Tienes un problema, no tienes para pagar la hipoteca. Te dicen, confía en Dios. Y sigues sin pagarla. Tienes un problema, tu mujer pasa de ti. Te dicen, confía en Dios. Tu mujer sigue pasando de ti, incluso más. Tienes un problema, te mueres de cáncer. Te dicen, confía en Dios. Sigues mal, mal, hasta que te quedas muerto.
Entonces, ¿qué quiere decir confía en Dios?  Vaya por delante que para Dios nada hay imposible, lo que pasa es que normalmente no va a alterar el orden de las cosas para arreglarte tu problema, ni va a quebrar la libertad de nadie para hacer que te quiera o que le caigas fenomenal. Normalmente no pasa esto. No suele ocurrir así.

Entonces, ¿qué quiere decir confía en Dios? Imagínate a San Pedro camino del martirio, o a tantos otros cristianos camino del martirio. Los demás animándolos: confiad en el Señor, confiad y no quedaréis defraudados. Si ellos pensasen que si confiaban en el Señor, Dios les salvaría del tormento, ¡vaya chasco se llevarían! Pues ellos confiaron, ¡y mira si confiaron! Y el Señor no impidió su martirio.
Entonces, ¿qué quiere decir confía en Dios? A mí también me ocurre a mundo todo eso que he mencionado, pero confía en Dios no es nada de eso, por ello no debes quedar defraudado si no te pasa nada de todo aquello. Es lo normal y Dios sigue queriéndote. Pero ¿qué pasa?.
 Pasa que confiar en Dios es ponerte en sus manos. Es confiar que si no tienes dinero y  pones tu vida en el Señor, verás que el dinero no es el que te da la vida, lo más que le puedes pedir al dinero es que compre cosas. Pero te puedes quedar en la calle, y si tienes el amor de Dios, eres afortunado, lo tienes todo, porque ese amor, te da todo lo que ansía tu corazón. Que te puedes quedar sin mujer porque te abandona, bien, pero si pones tu vida en sus manos, en las manos del Señor, si tienes su amor, puedes seguir amándola, porque el amor lo soporta todo y puedes enseñar a tus hijos que el amor, el de Dios, no se acaba. Que si estás enfermo, que si te mueres, que si sabes que Dios está contigo y que te vas con él, todo tiene otro carácter, otra visión, no tienes miedo. ¿Por qué no tienes miedo? ¿Cómo crees que uno que puede evitar que le fusilen con tan solo renegar de Cristo elige que lo maten y, además, puede perdonar a quien lo mata? ¿Qué hace desaparecer el miedo?
Fíjate que en todos estos casos, aparece el amor. Y donde aparece el amor desaparece el miedo.
Eso es confía en Dios. No es que él te arregle tu movida. Es ponerte en sus manos, confiar en que él te cuida, sentir su amor, vivir de su amor y confiar en que lo que permite que te pase tendrá su sentido, o por su causa o por sus frutos o yo qué sé, por lo que sea.
Confía en Dios. Dios es amor, y donde hay amor, no hay miedo. No temamos pues, en fin, en fin.

viernes, 10 de febrero de 2012

Mi buena estrella.

SABES que no hay vuelta atrás. La suerte está echada. Las hojas, unas, abandonaron sus árboles, sólo quedan las ramas, otras sus libros, sólo quedan las tapas. Ya queda poco por escribir. Total, para que se lo lleve el viento. El viento y la mala suerte. Como un árbol desnudo cantábamos. ¡Que tengas suerte!, también cantábamos. Y pasó el tiempo y se acabaron los sueños. Ahora, entre lágrimas, veo como la luz extiende el universo delante de mí y yo no puedo más que verlo desde aquí, maldiciendo mi suerte, preguntándome todo el día ¿qué fue de tu buena estrella? ¿En qué galaxia andará?.

viernes, 3 de febrero de 2012

Vida. Crónica nocturna.

PERTINAZ sequía del alma, que busca refugio fuera del desierto y, ¿qué encuentra?. ¿Adonde iría si no tuviera que volver?. ¿Cuáles serían mis pasos si...? Pero he de volver, quiero volver. Volver donde se combate, donde la vida se abre camino a pesar de todo. Donde vivir es morir un poco cada día, pero es vivir.
¿Quién teme a la verdad?. La verdad puede herirte, puede hacerte daño,  pero es la verdad, y es lo que es. Es lo que hay. Cuanto antes te hagas a ella, mejor para ti.

Vida. Crónica.

COMO no podía ser de otra manera, y ya llueve sobre mojado, el recurrente pensamiento de "qué hubiera sido mi vida si “, invade mi alma.
Estoy cuidando un examen de la asignatura de Bioindicadores. Hay pocos alumnos. Dos chicas, repetidoras, y dos chicos, de este año. Es una asignatura optativa. Es muy difícil que copien, son cuatro, cuatro gatos, por lo que puedo escribir un poco.
Hay menos alumnos de los que son porque hace tan sólo tres días fue el entierro de una de sus compañeras. Murió en un accidente de tráfico. Dicen que ha afectado al grupo. Lo creo.
La muerte siempre que se presenta no deja indiferente al ser humano. Es posible que sea una de las características propias de él. La consciencia de la muerte, que condiciona la vida humana. Incluso San Pablo dirá por el miedo que tenemos a la muerte vivimos sometidos a la esclavitud del pecado ya que queremos evitar incluso la sensación anímica de la muerte. Pero volvamos a donde estábamos. Esa consciencia de la inevitabilidad de la muerte corroe la existencia humana. Tenemos un final. Y no lo parece. Y por no parecerlo, cuando la muerte se presenta en nuestra vida, como en la de estos estudiantes, bueno, y en la de toda la universidad, no te deja indiferente. Y tú, de alguna manera, dialogas con ella, pero a la segunda frase quieres huir. Escapas de ti mismo, de tu realidad. No puedes creer, o quizás mejor, pensar, que tú tengas un final. Porque creer lo crees, es indudable que somos finitos, pero pensarlo, amiguito, eso es otra cosa.
Y te puede ir bien, y te puede ir mal, y te puede ir fatal, pero de la muerte, que podía ser una salida a tanto sinsabor, ni hablar.
Y yo me pregunto, ¿Qué tendrá este valle de lágrimas que todos están jodidos pero nadie quiere morirse?.
Yo, particularmente, creo en la vida eterna, la vida no es sólo ésta ni esto, hay más, pero eso de morirme... ¿Y sí duele?.

lunes, 23 de enero de 2012

¿Qué hay del perdón?

LA verdad es que necesitaríamos mucho espacio para hablar del perdón.
Yo, que por supuesto no soy un experto en el perdón, tampoco querría parecer que lo soy. Sólo quiero constatar una realidad. Y esa realidad me gustaría explicarla de forma que se entendiera con claridad, con la razonabilidad suficiente como para que quede patente lo que quiero decir.
Ya es un atrevimiento ponerme a escribir, intentando hacerme comprender, pero en fin. Todo por el perdón.

Perdonar. No tener en cuenta la ofensa o falta que otro ha cometido.

¿Pasar página o hacer un punto y aparte?
La mayoría de los problemas de la gente se solucionarían perdonando. Si no perdonas, te quedas habitando el pasado, rememorando constantemente el hecho o el momento en que alguien te ofendió o cometió una injusticia sobre ti. Si no perdonas, una especie de pócima ponzoñosa te va arrebatando el corazón y, transportada por la sangre, te va impregnando todo tu cuerpo y te envejece. Te quedas en el pasado y te haces viejo allí, reconcomiéndote el pensamiento buscando la forma en que quien te ofendió pague su delito, ¡porque te lo tiene que pagar!. Si no perdonas, un ansia recorre tu alma y transforma tu alegría en tristeza, tu dulzura, en el sabor amargo que recuerda a la muerte, porque te haces vecina de ella, envejeciendo en el rencor, y te ronda. Y... ¿dónde está el amor? Sólo quieres que pasar página y no puedes. Pasar página y no ver más a quien te hirió, a quien no cumplió tus expectativas. Quieres matar en tu corazón al otro y pasar página olvidándolo para siempre y así volver a vivir.
Incluso las victimas esperan la ejecución de la condena del verdugo para pasar página y volver a vivir, pero, quizás puedan conseguir vivir sin miedo, pero hasta que no perdonen se quedarán anclados en el pasado, atados al día en que padecieron el delito, perdiendo su vida por no perdonar...  y es comprensible.

Pero, ¿y si perdonas? ¿Te lo has planteado alguna vez? ¿Y si no tienes en cuenta la ofensa que te han hecho? Olvidarías aquel día, ni te acordarías. Evolucionarías, crecerías. Desterrarías el odio de tu casa. Tu corazón resplandecería de alegría, como antes, como solía ser. No tendrías que pasar página, comenzar de nuevo. Sólo un punto y aparte o incluso un punto y seguido. No ahogarías el amor asfixiándolo, ocultándolo hasta no poder volver a encontrarlo. Ama y perdona, vive.

¿Cómo prefieres vivir? Como siempre, en esta vida -he ahí tu libertad-, tienes que elegir. Yo ya sé lo que quiero elegir.

Fin de la primera reflexión acerca del perdón.

martes, 4 de octubre de 2011

Sufrires

Sufrires

jueves, 8 de septiembre de 2011

Antes de Cristo, Después de Cristo.

Alguna mente prodigiosa de nuestras prácticamente antípodas, Australia, ha tenido la feliz idea de que los niños ya no deben contar los años con el referente occidental del nacimiento de Cristo, siguiendo el calendario gregoriano.  No. Ahora lo que antes era a.C. (antes de Cristo)  será o bien “Antes de la Era Común” o bien –flípalo- “Antes del Presente” (¿para estos tíos el presente qué dura, 2011 años?) y lo que era d.C. (después de Cristo) ahora será “Era Común”.

Imágenes del extraño concepto del Presente australiano:

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Cesar Augusto, Emperador de la Roma del Presente.

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Berlusconi,  Emperador de la Roma del Presente.

Un poco confuso.

Hecha un vistazo a los siguientes enlaces: uno del Daily Telegraph australiano y éste que comenta la noticia en castellano.

Son tan ilusos que creen que eliminando esto van a conseguir algo. Lo gracioso será cuando a alguno de esos nuevos chavales australianos, seguramente el listo de la clase, y no lo digo por ellos, si no por el triste sistema educativo de la gran Australia, pregunte por qué la era “antes de la era común” acaba en el año cero, y por qué la “era común” comienza en el año cero”.

El genio/a que ha promovido esto no se ha dado cuenta que sigue contando los años desde que Cristo vino a este mundo. Infeliz.

Mi tío diría: “Están gilipoyas estos australianos”. Yo tanto tanto no diría, pero en fin. Se ve que eso de estar boca abajo ha hecho que se les reviente alguna vena de sus cerebros.

Vamos a mejor.

sábado, 20 de agosto de 2011

Madrid (España) 17 agosto 2011

 

¡Qué pena de país!.

No es el inicio de la noche de los cristales rotos de la Alemania nazi, ni de un pogromo soviético. Es Madrid. Los increpados, cristianos (muchos de ellos menores de edad). Motivo de las imprecaciones, su fe.

Los “tolerantes” en acción. Algunos de ellos van más lejos y se autodenominan “librepensantes”.

No comment.

lunes, 13 de junio de 2011

La erupción del Toba… o cuando casi no lo contamos.

HACE unos 75.000 años, un volcán de la isla de Sumatra en Indonesia, entró en erupción. Pero no una cosa normalita, sino una megaerupción. La nube de cenizas que produjo, provocó un invierno volcánico de unos seis o siete años, originando un descenso de temperaturas, a nivel sumatra global, de varios grados centígrados (unos 3 – 3,5ºC de media) que en las zonas templadas podría haber llegado a los 15ºC. Esto produjo un cambio drástico en el clima y en consecuencia en la vegetación y en la fauna, lo cual parece que provocó una catástrofe humanitaria.

De las distintas especies de homo que posiblemente aún habitaban  nuestro planeta parece que sólo sobrevivió la nuestra el Homo sapiens. Y estos quedaron, según hoy día consideraríamos, al borde la de la extinción, ya que según los estudios realizados (Stanley H. Ambrose de la Universidad de Illinois), tan solo quedaron entre 1.000 y 10.000 parejas reproductoras (eso de parejas supone un concepto bastante elevado de nuestros antepasados).

Vesuvius1822scrope                 Homo sapiens

En fin, el hecho es que se redujo la población humana hasta el punto descrito. Obviamente la población entonces no puede comparase a la actual, pero es un punto interesante, y es eso lo que me ha llamado la atención.

Nuestros continentes están flotando sobre el manto  terrestre, en constante movimiento, lento, pero incesante. Vamos en una especie de Pangea_animation_03 nave, a la deriva sobre la tierra… pero ese es otro tema, para otro día.

¿Qué ocurriría hoy en día si nos sobreviniese una erupción de tal magnitud?. Imagínate, toda nuestra civilización, en realidad todas las civilizaciones, se vendrían abajo. La alimentación: sin sol no tendríamos vegetales y sin vegetales no tendríamos animales. Las necesidades energéticas serían brutales,  en un inicio, claro, después, no quedaría mucha gente para encender bombillas. Acabaríamos con el carbón, con el petróleo, y arriba el cielo, sin sol…

Es curioso que siempre imaginamos la destrucción de la tierra por agentes externos, especialmente por algún meteorito que nos golpee, y sin embargo, seguramente es mucho más probable que estemos viviendo encima de lo que origine el  fin de la vida, tal y como la conocemos, la misma Tierra, esa que muchos se empeñan en llamar la Madre Tierra.

En fin, la geología no entiende de biología. La geología es anterior, y no necesita de la biología. La biología sí la necesita.

viernes, 13 de mayo de 2011

Libertad. Claves. 1ª.

AMAR sin esperar nada a cambio.

viernes, 6 de mayo de 2011

Mal olor.

“ALGO huele a podrido en Dinamarca” Hamlet – Will Shakespeare.

“Algo huele a podrido en España” – No me gusta citarme a mi mismo, pero en fin, Juancho.sgt.

Huele a podrido

 

Lugar donde los españoles, en una democracia, los ciudadanos son los responsables de lo que hacen los políticos, hemos colocado al Tribunal Constitucional.

 

 

 

Sería bonito que el Poder Judicial fuera independiente, no sólo del poder político, también de los mismos políticos.

Disculpas: No es muy elegante, lo reconozco, pero muchas más veces la realidad tampoco lo es.

domingo, 27 de marzo de 2011

No puede haber nadie en este mundo tan feliz…

NO hace mucho tiempo, allá por 1987, un autor muy conocido ya entonces y aún ahora, compuso una canción en la que una parte del estribillo decía: “no puede haber nadie en este mundo tan feliz…”

Trataba de una pareja de novios con deficiencias físicas y psíquicas. Se querían, se amaban. No podía haber nadie en este mundo más feliz que ellos.

¿Qué cambió de repente para que millones de españoles pasasen de pensar esto a pensar que hay que eliminar a los deficientes antes de que nazcan porque van a vivir, según esta gente, una vida de no felicidad? ¿Qué tipo de consigna seguirán?¿Habrán leído todos ellos el “Mein Kampf”, cuyo autor es el mismísimo A. Hitler,? ¿Te acuerdas?, el de la solución final. Vidas indignas de ser vividas.

Se les puede matar por su bien, porque tendrían una vida indigna, sin felicidad, dependiendo de los demás (básicamente de los que les llevan a la sala de la muerte, su particular cámara de gas).

¿No se dan cuenta? ¿Qué estamos haciendo? ¿Donde están los F18 para parar estas muertes de inocentes?.

Basta ya de tantas gilipolleces.

domingo, 13 de marzo de 2011

Yermo corazón.

ANDAR y no parar. Obtuso el ángulo con el que veo la realidad. La realidad que, empecinada en los hechos me insulta y me brama y me vuelve a insultar y me dice que soy un patán por no darme cuenta y volver a repetir las estupideces vez tras vez. Cuando era joven, en aquella España tan lejana, se decía: quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Yo, conocedor de la mía, no dejo de repetirla, caigo y caigo y vuelvo a caer. Me levanto, me levanto y me vuelvo a levantar. Conozco mi historia, mis hechos, pero podría decirse que desconozco el mal que me hacen, ya que esta  tendencia a la repetición absurda, además de ser lamentable, daña mi alma, mi espíritu, el yermo de mi corazón, despoblado, árido, páramo estéril que no conduce a ningún sitio, ni a ningún lugar.

Viejo lamento el que me toca escuchar cada noche, cada vez que se apagan las luces y mi mirada se torna hacia mí, hacia mi interior caleb 2para descubrir un vacio, un centro de gravedad que a duras penas  deja nada fuera, y nada dentro, que cual agujero negro todo lo  absorbe, todo lo niega, pues lo que es deja de existir al adentrarse en él.

¿Dónde están los panales? ¿Dónde las ubres?. Dunas. Dunas, ¡si al menos estuvieran vivas, algo vivo habría!.

Se acercan las tormentas ¿qué lloverán?.

viernes, 11 de febrero de 2011

El cuasi apóstata.

¿POR QUÉ estuve a punto de apostatar el lunes pasado 7 de junio por la mañana?.

Porque ya no podía más.

Uno, a veces, se imagina que le han prometido cosas, que en realidad, nadie le ha prometido. En estos días pasados, yo me he enojado bastante (eufemismo no blasfemo)  con Dios.

“Todo me sale mal. Parece que las cosas se arreglan pero la realidad es que cada vez están peor. ¿Dónde está Dios para evitarlo?”...  y uno piensa: seguro que está esperando y en el último momento hace algo y lo soluciona.

Pero claro, si hiciese eso, mirarías a tu alrededor y no verías a ningún pobre, a ningún enfermo, a ninguna persona infeliz, triste, sola... y las iglesias estarían llenas, que digo llenas, ¡estarían a reventar!.

Pero creo que Dios no actúa así.

¿Qué me ha prometido Jesús?. ¿Jesús me ha prometido que no voy a tener problemas, que no voy a tener enfermedades, que todo me va a salir bien, que voy a tener todo lo que veo? Me temo que no. soporta todo cruz ¿Me ha prometido que voy a ser reconocido, que todos me van a querer, que al menos alguien me va a a querer?. Otra vez me temo que no. ¿Me ha prometido que no voy a sufrir, que yo, por mi cara bonita -es una expresión- no voy a tener que llevar una -mi- cruz?. Témome de nuevo que no.

¿Qué, pues, me ha prometido Cristo?.

Pues, Cristo, me ha prometido la vida eterna. Por tanto, ¿qué he de pedirle, un coche, un millón, buena salud, que me salga bien un examen?. Obviamente, puede hacer lo que quiera, y puede dármelo si se lo pido (pedid y se os dará), pero puede que sí, puede que no, pues eso no te lo ha prometido. Pero, ¿que es lo que te ha prometido, para que ha venido?. Pues para que tus pecados sean perdonados, para salvarte, para que tengas vida eterna y la tengas en abundancia, que para eso venció a la muerte y resucitó de entre los muertos y para eso te ha prometido su Espíritu Santo. Eso es lo que he de pedirle, que me salve, que me salve de la muerte. Que lo que me destruye, lo que acaba conmigo (mis desgracias una tras otra, mi soledad, mi deseos no cumplidos, mi pozo sin fondo que nunca se llena, mis miedos, etc.) no tenga ya poder sobre mí, porque su amor ahuyenta todo temor. Porque su perdón, te confirma su amor y fortalece tu alma y te hace crecer y transformar día a día tu corazón, en un prsoporta todo ecce homo 2oceso inagotable, que se reinicia cada dos por tres, por que tú lo destruyes, pero él, erre que erre, insiste, porque  el amor es paciente y no toma en cuenta el mal (el que yo hago) y todo lo cree y todo lo excusa: Dios te cree siempre, te excusa siempre, fíjate cómo te quiere. Soporta todo, por ti lo ha soportado todo. Porque el amor es Dios.