Acerca de "Derrotas y victorias"

EL origen es la causa de todo. El origen es el amor. Amor, que eterno, lo tenía todo pensado. A ti, a mí, al ornitorrinco, al paramecio, a las habas, incluso a las lechugas, sí. (Sólo enumero, no equiparo). El amor... el amor es Dios.

Este espacio está dedicado a las derrotas y victorias del amor, en sus múltiples facetas: amor divino, amor afectivo, amor al conocimiento, a la razón, a la verdad, a los peces de colores.

De cuándo ha perdido el amor y de cuándo ha ganado.

sábado, 2 de enero de 2010

De par en par.

NO sabría qué decir acerca del paso del tiempo. La luz recorre su camino y pasan los segundos. 
Tic tac. 
Nada nuevo hay aquí abajo a no ser la forma de comunicarnos, pero eso no altera la esencia de nuestro ser. 
Ser que vive, que bate sus palmas para significar aprobación, que arruga la nariz para mostrar rechazo. 
Ser que animado por su alma recurre al abrazo para no estar solo. Ser que quiere amar. Ser que quiere ser amado. Ser que para conseguirlo está dispuesto a hacer cualquier cosa, aún sin saberlo. Algunos nunca quieren decir no para así complacer a todo el mundo, otros quieren seducir a todas las mujeres que puedan para así sentirse queridos, otros quieren tener dinero suficiente para comprar cualquier cosa, para así comprar, sin percatarse, el amor de los que les rodean, otros quieren presidir un gobierno para así ser merecedores del amor de los ciudadanos, otros ser los mejores de la clase para que sus papis les adoren todavía un poquito más, otros quieren ser los científicos más notables para ser admirados y queridos por todo el mundo, otros quieren ser los artistas más afamados para poder esparcir su semilla a lo ancho y largo del orbe. 

En fin, no se dan cuenta, corrijo, no nos damos cuenta que el amor no se compra, no pide nada a cambio, el amor no puede ir contra su propia naturaleza que es amar. El amor siempre ama, porque el amor, el amor es Dios.

No sé qué decir sobre el paso del tiempo esta noche, pero del amor sí, hasta donde alcanzan las palabras, después las lágrimas, después el corazón, de par en par.

viernes, 1 de enero de 2010

Tercer milenio año diez día primero.

AÑO de gracia de Nuestro Señor. 
Año propicio para ponernos de cara al Señor.
Buen día para empezar. Sacude las telarañas de tu alma y quita la tranca de tu corazón que el Señor está a las puertas.
Ha llegado y quiere quedarse.
Bienvenido.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Día de los Santos Inocentes.

Día de los Santos Inocentes. 
Año primero.
Herodes temía al niño y mandó matarlo.

Día de los Santos Inocentes.
Año 2009.
Algunas madres temen al hijo que viene. Temen que les eche la vida a perder. Temen quedarse sin dinero, sin trabajo, sin amigas, sin amante, sin padres. Temen morir.
Mandan matarlos.
.
.
.
Los poderes públicos las apoyan convirtiendo este mandato en derecho.
Surge un gran negocio alrededor.

Yo me quiero ir a Malta...
allí aún quieren a los niños.

sábado, 26 de diciembre de 2009

La mujer y la inteligencia humana.

DANDO como razonable la teoría de la evolución en principio definida por Darwin y desarrollada a lo largo de los años transcurridos desde su enunciación hasta el presente, me gustaría señalar el papel importantísimo que ha tenido la mujer en el desarrollo de la inteligencia en el Homo sapiens (es decir en los humanos tal y como somos hoy en día).

"¿Por qué?" me preguntarán algunos, y yo les voy a contestar.
Las hembras en las especies son las que determinan -porque lo elijen- el macho que las va a cubrir, es decir seleccionan el ADN que quieren combinar con el suyo propio (esto lo hacen sin saber qué están haciendo, al menos hasta ahora). En nosotros, los humanos, sucede tal cual.
¿Qué seleccionan las hembras?.
Seleccionan al macho mejor capacitado para la supervivencia de su prole. 
En esta categoría habría que destacar la fortaleza física del macho que le aseguraría, por ejemplo, protección durante el embarazo y, también después de éste, la seguridad de los hijos. La potencialidad de aportar alimentos, la destreza en la fabricación de utensilios, en la localización de refugios, en la previsión del futuro, etc. Es decir, la hembra, la mujer, iría seleccionando al hombre con el cual iba a unirse según reuniese estas y otras capacidades que le asegurasen que su descendencia sería lo más exitosa posible.
Por tanto es facil imaginar el proceso selectivo a lo largo de muchos miles de años, ya que estamos hablando de la especie de la cual se originó el Homo sapiens, nosotros, que según los registros fósiles estamos aquí desde hace unos 200.000 años. 
Los machos capaces de realizar mejor las características enumeradas anteriomente serían los que transmitirían su ADN a la siguiente generación. 
¿Y quién tendría mayor capacidad de realizar ésto?.
La respuesta es sencilla, el más inteligente entre los machos contendientes para aparearse con una determinada hembra es el que tendría mayor éxito (ya que sería el macho que sabe cazar mejor, que sabe elegir, que discierne entre una u otra estrategia para lo que sea, bien emprender una ruta, bien elaborar un plan, construir refugios, etc..., o bien que sabe qué hacer para que la hembra lo elija).
Luego esta capacidad de inteligencia se iría transmitiendo a las nuevas generaciones, así hasta obtener un ser, el Homo sapiens, bien diferenciado del anterior ancestro, e inteligente, debido a la selección que realizó el sexo femenino sobre el masculino, que provocó que cada vez las hembras fueran más inteligentes y que a la vez buscaran al macho más inteligente con el cual aparearse.

Por lo tanto, ¡gracias chicas!.

O quizás no, ya que el tributo que hemos de pagar por la inteligencia es el miedo por el futuro, la necesidad de pensar que va a ser de nosotros mañana (que comeré, que beberé, con que me vestiré...), pero en fin, esto sería otro cantar...

See you.
Merry Christmas.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Navidad

ESTA noche nace Jesús. Deja que Cristo crezca en tu corazón.

«Jesús le respondió:
"Yo soy la resurrección.
El que cree en mí, aunque muera, vivirá:
y todo el que vive y cree en mí,
no morirá jamás.
¿Crees esto?"»
       Jn 11,25s

Feliz Navidad.
Ven Señor Jesús.

martes, 8 de diciembre de 2009

Idealización de la naturaleza.


Quería hacer algunos comentarios acerca de la naturaleza. Vaya por delante que a mí me encanta. Soy biólogo, fui ecologista cuando cuando muy pocos lo eran... disfruto de lo que llamamos naturaleza, pero, cada cosa en su sitio.

En primer lugar está esa extraña costumbre que desde hace años se ha instalado en el lenguaje de casi todos, que es dar el título de madre a la naturaleza, es decir la madre naturaleza. Éste es un lenguaje que me parece más de druidas que de científicos. Si hablamos de ella como madre quiere decir que nosotros somos sus hijos. En fin, yo no.

Idealizamos el comportamiento de los otros seres vivos, pensando que en él no están presentes características que tenemos por malas (y que en realidad son bastante perjudiciales, como poco) en las personas, por ejemplo el egoísmo, la violencia, la dominación o la preeminencia de unos sobre otros, etc.


Incluso en el lenguaje publicitario se utiliza la palabra "natural" como algo que no puede ser, que es imposible que sea dañino. Estamos cansados de oír que tal producto es sano o inofensivo porque es cien por cien natural, en fin, como también, habría que añadir, lo es el cianuro, el veneno de las serpientes o un terremoto. Nos machacan con chorradas por el estilo a diario. Quiero decir, que algo sea natural no es sinónimo de seguro o sano o inofensivo. Bien.

Parece que en la naturaleza no mueren los débiles, que todos son vegetarianos o mejor, macrobióticos (nadie piensa en las pobrecitas plantitas: si te comes una lechuga ¡la estás matando! eres un burdo asesino).

Pues te voy a decir que en la naturaleza, en la búsqueda del alimento está todo permitido. Ningún animal se anda con chinitas. Hace lo que sea necesario para llevarse su comida y no compartirla con nadie, a no ser que sea en su propio interés, por ejemplo para mantener su estatus dentro de una manada, o para pasar sus genes a la siguiente generación, es decir para aparearse o para otros fines igualmente poco altruistas. Porque para poder ser altruista, entre otras cosas, debes poder ponerte en la situación del otro y poder comprenderlo, y eso a simple vista me parece que para los animales es bastante difícil (no digamos para las plantas).


¡Ah las plantas!. Las plantas viven una lucha encarnizada por el espacio, por su terruño, por el sol. Si es necesario asfixian a la planta vecina para que no les quiten su posición, o la envenenan. No tienen misericordia ni la conocen para con otras plantas si está en cuestión su supervivencia y, claro, si pueden hacer algo al respecto.

Los corales se atacan los unos a los otros por la posesión del espacio. Todos los animales practican el sistema de castas que nuestros admirados y autoproclamados como superiores orientales aún hoy mantienen vigente. Hay una jerarquización absoluta en la mayoría de comportamientos animales.
En fin, otro día seguiremos añadiendo a la lista ejemplos de esa naturaleza ideal que algunos pretenden hacernos creer como real.

Todo esto lo señalo porque hay gente empeñada en colocar al hombre, al ser humano, como un ser depravado que solo busca la destrucción del planeta, intentando presentar al hombre como un ser inferior al resto de los seres, eliminando la dignidad de las personas, y equiparándolas como mucho al resto de los seres. Estos no suelen fijarse nunca en el aborto cuando hablan de desastres, de carnicerías. No, eso no, eso es salud reproductiva. Ya. En fin.


Abre la ventana, respira, mira las estrellas, la luna, las nubes, el universo. Precioso ¿verdad?. Todo está hecho para ti y para mí, todo está hecho por amor.


viernes, 4 de diciembre de 2009

La que se nos viene encima...

EN medio de la maraña de acontecimientos que estamos viviendo, se va perfilando lo que podemos esperar de la futura ley de libertad religiosa.

Recuerdo que en este último verano le escuché decir a alguien (exactamente no recuerdo quién era, pero si jurase juraría que fue el presidente del gobierno o alguno de sus ministros), que era necesario regular el hecho religioso haciendo hincapié en los derechos de los no creyentes.
Y he aquí, en esta última frase (los derechos de los no creyentes)  donde me parece que va a estar el meollo de la cuestión. Claro. No podemos ofender a los no creyentes con los ruidos de nuestras campanas, ni cortando el tráfico con nuestras procesiones, ni mostrando cruces en las fachadas de los templos ¡qué horror!..., en fin, pon lo que quieras y suma y sigue.

Esa es mi percepción de lo que va a ocurrir. Tengo, diríamos, esa intuición; que va a ser una defensa entrecomillas de los derechos de los no creyentes más que de la libertad y el derecho a tener tus propias creencias y manifestarlas públicamente o privadamente o como te de la gana, porque para qué si no nombrar a los no creyentes cuando vamos a tratar de las religiones. 
El motivo podemos verlo anunciado ya en el Apocalipsis:

Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al
resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen
el testimonio de Jesús.
                          Apocalipsis 12, 17. 

Esos, al menos en teoría, somos nosotros.

Es una pena, pero seguramente (y si nos gloriamos, gloriémonos en el Señor), algo estaremos haciendo bien cuando ya no pueden soportarnos y pretenden ocultarnos a la vista del mundo.

Tiempos duros. Tiempos de testimonio. Tiempos de gracia. Todo acontece para bien de los que le aman.

Maran-athá.

martes, 1 de diciembre de 2009

Ciencia de la vida y ciencia de la muerte

RECUERDO mis años jóvenes en la facultad. La biología estaba atenta a la nueva disciplina que ya estaba creando una auténtica rama dentro de los estudios de la vida. Esta nueva materia orbitaba en torno al ADN y los nuevos descubrimientos acerca de como se duplicaba, de cómo se transcribía y de cómo se traducía. De cómo se expresaba, de cómo se regula... en fin, de un montón de cosas que se englobaron bajo la denominación de biología molecular.

Algunos amigos y yo (que siempre había querido estudiar biología marina), nos decantamos por esta opción que nos parecía la nueva frontera de la ciencia. La posibilidad de descubrir cómo funcionaban las células, de cómo una serie de cuatro moléculas ordenadas, es decir, no al azar, guardaban la información de cada ser vivo y además, eran capaces de expresarla de tal forma que a partir de una célula fecundada podían producir un ser adulto completo. Nos fascinaba. De hecho, yo creo que aún nos fascina, porque solo se ha hecho nada más que empezar, aunque parezca que ya se sabe todo al respecto.
Éramos románticos de la biología. Pensábamos que con unos cuantos virus y con un gen sin mutar se podría sustituir el gen mutado en el enfermo y así podríamos curar el cáncer en un santiamén. O hacer frutas resistentes a la sal, o a la falta de agua y poder así cultivarlas en zonas deprimidas y poder acabar con el hambre en el mundo.
También por supuesto pensábamos que podríamos vivir con holgura dedicándonos a ello.
Tiempos de juventud.
Los biólogos estudiábamos la vida.
Yo vivo en Valencia, arriba de un instituto muy importante, el I.V.I., lleno de biólogos dedicados a sacrificar embriones humanos. Se han puesto la bata de tanatos, son los tanatólogos. Los que estudian la muerte. Empeñados en obtener células madre a partir de embriones en lugar de trabajar con células madre adultas, que es donde está en realidad la gran posibilidad para poder ayudar, ya que trabajando con las células madre obtenidas de cada paciente para utilizarlas sobre él mismo, se evitaría todo rechazo.
Pero me parece que esto no es rentable para estos científicos de hoy en día.
Es más provechoso tener líneas de células madre embrionarias que ellos han obtenido de humanos cercenados en desarrollo y poder venderlas a quién las necesite, amasando así una cantidad de dinero nada desdeñable, amén de todos los cuadros de rechazos y demás complicaciones que aparecen cuando se aplican células extrañas a un organismo.
Se han reunido en sus consejos de administración y han decidido que los humanos no somos humanos hasta que a ellos no les de la gana  que seamos humanos. Y lo han conseguido. Lo han dicho y la mayoría de gente les ha creído. Es por el bien de las personas, es para curar enfermedades. No te dicen que es para salvar vidas a costa de otras vidas, no. Eso queda un poco feo. Consensuamos que los embriones no son nada y "chimpúm", por arte de magia somos los salvadores de la humanidad, salvamos vidas.
En Europa hemos cerrado los ojos ante lo que no nos interesa, hemos cerrado el corazón a lo que implique un poquito de salir de nosotros mismos. Europa está muerta. Somos un conjunto de naciones cobardes. Que nadie nos moleste, que nadie me haga levantar de mi sillón orejero, que nadie me haga apartar la vista de mi televisor.

 "Dijo Isaías: «Oíd, pues, casa de David: ¿Os parece poco cansar a los hombres, que cansáis también a mi Dios?
 Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel."  Is 7, 13s.
Ya lo dijo el Señor por medio de Isaías hace unos dos mil setecientos y pico años, y sigue sirviéndonos a nosotros: "sois un poquito cansinos".
Maran-athá.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Lobos con piel de cordero.

LA iniquidad se ha adueñado hoy del Congreso de los Diputados de España, con su presidente, José Bono, a la cabeza. Hoy se ha iniciado la andadura parlamantaria de la nueva ley del aborto.
Nunca me ha gustado nombrar a nadie en cuestión, ni he pretendido personalizar cuando me refiero a asuntos de actualidad, pero lo de Bono de hoy es una cosa por demás.
Los lobos con piel de cordero.
El discurso de la confusión. Dice nuestro amigo que a esta ley se le debería llamar "Ley para la Reducción de Abortos en España".  De nuevo los sofistas. Bueno, lo de sofistas es por decir algo, ya que su discurso es una serie de argumentos que sólo una mente con muy mala intención puede hilvanar con un pretendido sentido cuando no lo tiene en absoluto. Premisas y conclusiones falsamente razonables y razonadas.
Lo mejor es que lo leas y saques tus conclusiones. Pincha aquí.
¿A cuanta gente ha confundido y sigue confundiendo este ser humano?. Lo de utilizar el verbo confundir es suponiendo que no tenga una perversa intención. De tenerla, la palabra sería engañar.
Que Dios, como a nosotros, le perdone.
¿Que interés en el aborto? ¿Que interés tiene toda esta gente en que las chicas aborten? ¿En que se les cercene de raíz la nueva vida que crece dentro de ellas y la suya propia? ¿En llevarlas al matarife y ¡zas! acabar con su hijo?. ¿Por qué queréis matar a esos niños?. Teresa de Calcuta decía "no los matéis. Dádmelos a mí". Pues eso.

domingo, 22 de noviembre de 2009

IN MEMORIAM

ENTRE la vida y la muerte, pendiente de un hilo, la vida. La muerte, aguardando.
Aguardando el momento oportuno para asestar su golpe certero. Tic tac. Nadie sabe el día ni la hora. Tic tac.
¿Es difícil morir? ¿Es fácil?.
Sé que ver morir no es fácil. Una amiga dice que la muerte siempre te sorprende. Aunque la estés esperando, cuando llega, te pilla de imprevisto. Nunca quieres que llegue, aunque quizás en ocasiones pueda ser un alivio. Pero no, que no venga, que no me lo arrebate, que se quede un poco, un poquito más conmigo. Que le hable, que le bese, que le diga que le amo. Tantas cosas. Tantos años, tanta vida juntos. Pedir perdón. Como si el nudo de la corbata atravesara tu cuello y se instalara en tu garganta, para quedarse, y anidando allí te doblega la voz y desgobierna tus lágrimas.
Tic tac. Apareció, rápida, fugaz. El tiempo suficiente para ser eficaz. Tic tac.
Ayer enterramos al padre de un amigo. Yo no le conocí, pero conozco a su hijo, y eso me basta.
Esperaba la vida eterna. Acabó la carrera. Llegó a la meta.

Aquí, los que quedamos, los de la esperanza, seguimos muriendo cada día para vivir cada día.
Que Dios, como a él, nos acompañe.

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Qué es la vida? (1ª de muchas partes).

Definir la vida.
El paso de lo inerte a lo vivo. El soplo de vida.
Muchas veces utilizamos las palabras, digamos que, de muy mala manera. Decimos que hemos creado una vida, por ejemplo, cuando tenemos un hijo. Pero la realidad es que nosotros no hemos creado nada, en el sentido de crear vida. No llegamos a tanto. Tan solo transmitimos la vida. La vida que se nos dio a nosotros al concebírsenos, la transmitimos. Eso es todo. A partir de ahí se inicia una nueva existencia, que también denominamos vida, pero no en sensu stricto.
Se ha creado una nueva persona, con todo lo que ello conlleva, pero la vida, ese hálito, ese soplo que vivifica los átomos, nosotros no lo podemos crear, tan solo transmitir.
Seguramente aquello ocurrió una sola vez en el origen. Desde entonces viene transmitiéndose, de generación en generación, desde los primeros seres vivos hasta los que ahora pueblan la tierra entera. De generación en generación. Desde hace millones de años hasta ahora. Floreciendo en cualquier lugar por inhóspito que nos parezca, prácticamente en cualquier ambiente, allí hay vida, de generación en generación. Tan pertinaz, tan fuerte, tan fértil y a la vez tan frágil que una sutil mudanza acaba con ella.

Pero este asunto no acaba aquí.
Seguiremos con ello, pero no hoy, pues ya escucho los arpegios como de una lira que parece estar en manos de Morfeo o de alguien de su calaña y mis párpados insisten en obedecerles más a ellos que a mí... que ya vivo sin vivir en mí.

Bye bye.
Seguiremos tratando de la vida, de los cromosomas y demás actores de este gran teatro del mundo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Sofistas

Acabo de leer algo realmente fantástico, hacía tiempo que no veía un sofisma tan osado, tan atrevidamente descarado que o bien la que lo ha escrito se cree tan superior a los demás que nos pretende con el cerebro de mosquito o bien la que tiene el cerebro de mosquito directamente es ella.
Está haciendo una apología del aborto y la nueva ley, aquí tienes un enlace allí, y en esas nos espeta lo siguiente:
 "¿es, acaso, razonable mantener que las chicas no tengan capacidad para decidir abortar y sí para decidir ser madres -sin consultarlo, tampoco-?"
equiparando ambas situaciones, es decir la de un embarazo, y la creación de un nuevo ser humano, independiente, una nueva criatura, diferente de su madre y de su padre, sobre la cual nadie tiene ningún derecho a decidir sobre si debe vivir o no,  al igual que nadie lo tiene sobre tu vida o la mía o la de cualquier otro. Bien, intenta igualar este hecho, ponerlo al mismo nivel, que el de abortar a esa criatura incipiente, sea deseada o no, ya que esa cuestión no puede ser relevante para decidir si alguien vive o no. Imagínate si existiera un derecho a matar a la gente que deseas tener o no en tu vida. Bueno, eso sería en algunos casos bastante traumático, por lo menos en algunas ocasiones.
Estas pretendidas personas desarrollan una serie de sofismas  para tratar de llegar a la gente, y en este caso a las niñas, para llevarlas  (realmente no sé con qué finalidad) al equívoco y al callejón sin salida de una decisión que las marcará para toda su vida, hiriéndolas en lo más profundo de su ser, ya que ninguna madre que haya matado a su hijo puede volver a vivir, a levantarse cada mañana, a acostarse cada noche pretendiendo que no ha ocurrido nada, que ella no tiene nada que ver con eso, que solo fue un mal día.
Su vida se transforma en una carrera, en una huida de no saben qué, en una búsqueda de algo que les vuelva a llenar el vacío que se originó en su interior.

Me dirás que como lo sé.
Y yo te diré: Porqué lo he visto, lo he vivido. Una persona muy próxima a mí estaba, aún estará en esa situación, y aún andará huyendo, huyendo de si misma hasta que alcance el perdón.
Y, ¿quién la perdonará?...
Aquel que la conoce y la ama. Aquel que la conoce y la ama como es.
Solo el amor de Dios puede curar esa herida... como tantas otras.

jueves, 29 de octubre de 2009

¿Qué pasa con los científicos? (con muchísimos de ellos)

¿QUÉ pasa con ellos?.
Durante mis años en el colegio y después en la Facultad de Biología, sabíamos que desde el momento en que un espermatozoide fecundaba un óvulo, se formaba un nuevo individuo diferente de la madre y del padre. Eso es un hecho, un hecho que nadie puede rebatir con ningún argumento científico, puede ser que con argumentos ideológicos sí, pero éstos son relativos, dependientes de las modas y los vientos e intereses que soplen en cada momento de la historia. Pero la verdad es la verdad, y la ciencia si es tal, está dentro de la verdad, pues, como no me canso de subrayar, es el conocimiento de la obra de Dios.

¿Qué ha ocurrido con los científicos pues?.

Muy fácil. Se han convertido en empresarios, en mercaderes o como quieras llamarlos. Muchos biólogos moleculares y genéticos han visto el gran mercado que se abría ante ellos con los productos obtenidos a partir de la biotecnología y no lo han dudado. Han creado o participado en compañías con un esperada cuenta de resultados importante.
De esta manera, los hechos científicos se han visto relativizados en loor de abultadas cuentas de beneficios.
Es decir, si ahora digo que un embrión no es humano, nada puede impedirme que pueda investigar con él, que lo pueda clonar, que lo pueda congelar, en fin, incluso que lo pueda abortar.

La ciencia por sí misma es buena, la tecnología que deriva de ella es la que, según se use, puede ser buena o mala.

Bien. Continuaremos.

lunes, 26 de octubre de 2009

De la memoria (otra flipada)

SABEMOS que la memoria..., bueno, de momento se cree que la memoria se aloja en el cerebro, y su mecanismo residiría más o menos, en las conexiones sinápticas entre las neuronas, de forma que se originarían como unas sendas debido a estas uniones, de tal manera que cuantas más veces recorriéramos tal o cual camino neuronal, más fijado en nuestro cerebro quedaría éste, y por tanto el suceso asociado a éste. También parece ser que la activación de algunos genes, y las proteínas subsiguientemente sintetizadas, produciría un reforzamiento de la sinápsis permanente en la memoria a largo plazo.

Bien, hasta ahí podría estar claro el asunto.

Pero, introduzcamos ahora un punto para el debate.

Yo creo en la vida eterna, por tanto, surge una cuestión de indudable importancia, y es ¿qué ocurre una vez que uno ha muerto, me refiero en cuanto a la memoria, entendida ésta como el conjunto de recuerdos de tus experiencias, de los  acontecimientos de tu historia, de las personas que has conocido, de los sentimientos que has tenido, que ocurre con tu propia identidad, tu yo...?.

Si atendemos a lo que hemos expuesto al inicio de este artículo, es decir a que existe una base física para la memoria, al morir el cuerpo y con él el cerebro, toda la memoria desaparecería con él. Por lo que te quedarías como una ameba, sin pies ni cabeza, sin recuerdos, sin saber quién eres tú, sin conocer nada, y te presentarías ante Dios sin saber ni siquiera ante quién estás. Incluso poniéndonos escatológicos, el juicio no tendría sentido ya que no sabríamos de qué actos ni de qué amor se nos juzga.

Falta algo, obviamente hay una parte física, de ahí la enfermedad de alzheimer y otras.

Bien. Como la ciencia es, podríamos decir, el estudio para el conocimiento de la creación de Dios, no debería haber contradicción entre la ciencia y la verdad.

Bueno. Well, well, well.

viernes, 23 de octubre de 2009

Hasta los huevos del alimoche

RECORDANDO me vino a la memoria que hace un tiempo, aquí en España, una persona, no me acuerdo si era pastor o agricultor, da igual, fue sorprendido cocinando un par de fardachos, que son un tipo de lagarto que en la tradición del lugar se había comido de toda la vida (como un plato digamos agreste). Fue multado este señor por una cantidad de dinero bastante importante para su economía.


De la misma manera, si tienes suerte y localizas un nido de alimoche, o buitre leonado, y pillas los huevos (que en realidad no sé si están buenos o no) y a continuación te haces una tortillita de patatas con esos huevos, estás cometiendo un grave crimen contra la naturaleza, contra la humanidad y contra todo lo que te puedas imaginar.

Ahora bien, estas fotografías que pongo a continuación, muestran algo totalmente legal en España. Si tienes... no sé que decir, estomago o un par de ... o coraje para afrontar la realidad pincha aquí. Hazlo.


¿Cómo podemos permitir ésto?


Que cada uno saque sus propias consecuencias, yo de momento voy a por unos huevos de alimoche para hacerme una tortilla de fardacho. (Por no llorar).


Que Dios nos perdone a todos.